se abre el tiempo
entre las piedras
y brota como agua
a niebla baja
espesa, tibia
tan blanca
habitada y fértil
de recuerdos
que sólo fueron
un momento libre
pereciendo ahora
en la memoria
gira esa rueda
de débiles engranes
hacia atrás un día
otro hacia delante,
yacen ruinas
el polvo, la miseria
el acorde de un eco
la sed anciana
repartiéndose tierna
entre los críos
con ojos mansos
de amor perdido
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Poemas que embonan y se responden. ¿Por qué los poemas?
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