martes, 21 de febrero de 2017

Asuntos que no se tratan de mí

Poemas para crecer 


Amanece.

La escarcha de lo irremediable asoma,
los discos quietos, los libritos empezados.
No estás.

Elijo ver en ti
y con medida curiosidad hago un repaso de tus tallos,
de los colores que adornan tu casa.

 -La sonrisa y el olor de Emmanuel en las mañanas.

La alberquita de te de manzana a todas horas pendiente
para zambullirnos en el mundo y naufragarnos,
tus orillas indagando en lo cotidiano,
el rincón de la epidermis donde cuelga
tu corazón
de nube.

Elijo verte crecer
junto a las plantas que habitan tu cuerpo en calma,
en tu temor a la muerte las mañanas de otoño,
en la magia de tu océano,
              -y afuera las olas que rompen
              la primera noche del año
              quizá la única
en la violencia de tu pelo,
en tu regreso de Cuba,
y cariños para Naila.

Elijo este aprendizaje
rotundo sobre la necesaria prudencia,
el café de tu cocina, la caminata a ciegas que sube
a tu iglesia y lógica más cercana,
la extensión de tu tierra con el paso del tiempo,
todas las razones del universo para empezar de nuevo:
tu compasión,
tu raíz libre.

miércoles, 8 de febrero de 2017

* donde sí




solo
mirando
al fondo

de la nube
el mar
la planta

el deseo
emerge,

es

posible

ser

a través
de lo que
sin definición
nos mira

nos toca





lunes, 16 de enero de 2017

Presente fluvial




Soy mi propio río, a su orilla crecí;
me miro vivir con el respeto que se contempla la flor,
con la humildad que se mece el junco.

Mis ecos no tienen prisa en penetrar más geografía
que la de mi propia existencia.

Acudo aquí para reunirme conmigo, para hablarme
bordando tristezas de colibrí en la blusa
de aquellas que fui, sumergida en jazmines.

Reposo en la voluptuosidad de la tarde y destapo
mi vientre de luna,
mis pies de pan,
mi espalda de arena.

Celebro conmigo los días, mi tiempo
el presente fluvial
en que se estrechan los proyectos y los sueños.

Finalmente me escucho, la selva me anuncia, soy otra,
ahora somos dos que charlan
en nuestro delicioso jardín de treinta años.














miércoles, 7 de diciembre de 2016

*

Entonces fuimos rumor de agua
en el instante que solo quedó abrazarnos y entre los dos
sonaba un río.

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martes, 29 de noviembre de 2016

Paradoja

Mis huellas de abandono son enormes, al menos esa fantasía habita mi cabeza desde hace 28 años. Cada que una persona sale de mi vida, en particular los hombres, aunque también me ha pasado con un par de amigas, la paso mal. 

Acostumbraba pasarla peor, ese sentimiento de ser "abandonada" una y otra vez este año me tumbó en un diván para psicoanalizarme. Hasta entonces, antes de pedir ayuda profesional por segunda ocasión en mi vida, solía recargarme muchísimo en mis novios y conocidos. 

Supongo que fui la típica persona a quien le preguntabas "¿cómo estás?" y en automático respondía todos los males de este mundo. Con los años perdí capacidad de tomar decisiones por mi propia cuenta, todo era revisado por mis mejores amigas, todo era motivo de rush, todo me lastimaba, etc. 

Así llegué a terapia, cuando sentí que suficientes personas me habían mandado a la verga por esta actitud que cuento (no hard feelings). El nuevo proceder me ha salido bastante caro, recién tuve un distanciamiento con una compañera muy importante, y apenas hace dos meses tuve un pleito fuerte con otra gran amiga. En resumidas cuentas, este proceso me ha exigido romperme un poco y despedirme de una manera que no comprendo de personas muy amadas. 

El punto es, me gustaría aclarar, que tales pleitos y otros desencuentros que sumar a la lista pero que quedarán fuera de este post, me han dejado el corazón igual de roto y llorando como niño perdido, aunque ya no diga nada, aunque haya aprendido (o haga el intento) por irme sin azotar las puertas, bajito como que nada pasa y que todo estará bien, como siempre.




sábado, 26 de noviembre de 2016

Aquarius

Les voy a contar del día que casi me suelto aplaudiendo al terminar una película, por primera vez en treinta años. Aquarius (Kleber Mendoça Filho, 2016) es el tipo de película en la que me gustaría vivir, me hizo sentir implicada y puso enfrente varias consideraciones sobre lo que mi juicio implica crecer sin miedo. En primer lugar me parece un film que toma como temas prioritarios la imaginación, el cuerpo y el espacio de las mujeres. Metáfora hogar/ cuerpo. Metáfora de “una parte del cuerpo que falta como simbolismo de la pareja que ha muerto”(1), o misma falta que ocasiona el surgimiento de un deseo, si fuese el caso de visualizar este concepto implicado en la teoría lacaniana. Se trata de una película que visualiza a las mujeres ya sea en grupo o inmersas en un universo autónomo y dignamente solitario. Representa los efectos de arraigarse, hacer territorio y delimitar una identidad resuelta en lo familiar y afectivo. Propone al auto-cuidado como statement donde la imaginación y la música ocupan lugares privilegiados. Es una película de mujeres que acceden a su vida sexual sin importar su edad, y sobre este tema fui muy feliz de ver que el director recrea el lenguaje de la adultez, o mal llamada tercera edad, en un contexto (profundamente patriarcal) donde las mujeres son confinadas como objetos sexuales perecederos antes de cumplir veintitantos años, incluso menos. “Los hombres no figuran en la toma de decisiones de las mujeres en la narrativa de este film” (2), y este valor cinematográfico nos ha parecido más que sensato y más que bello.




1. Comentario de E. Discutir esta película con él fue delicioso.
2. Ídem

miércoles, 16 de noviembre de 2016

..


Este amor
es un lienzo
en blanco

para escribir
amor

para pensarte
amor

y contradecirnos
y tocarnos
en otoño

mientras llueve