miércoles, 7 de diciembre de 2016

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Entonces fuimos rumor de agua
en el instante que solo quedó abrazarnos y entre los dos
sonaba un río.

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martes, 29 de noviembre de 2016

Paradoja

Mis huellas de abandono son enormes, al menos esa fantasía habita mi cabeza desde hace 28 años. Cada que una persona sale de mi vida, en particular los hombres, aunque también me ha pasado con un par de amigas, la paso mal. 

Acostumbraba pasarla peor, ese sentimiento de ser "abandonada" una y otra vez este año me tumbó en un diván para psicoanalizarme. Hasta entonces, antes de pedir ayuda profesional por segunda ocasión en mi vida, solía recargarme muchísimo en mis novios y conocidos. 

Supongo que fui la típica persona a quien le preguntabas "¿cómo estás?" y en automático respondía todos los males de este mundo. Con los años perdí capacidad de tomar decisiones por mi propia cuenta, todo era revisado por mis mejores amigas, todo era motivo de rush, todo me lastimaba, etc. 

Así llegué a terapia, cuando sentí que suficientes personas me habían mandado a la verga por esta actitud que cuento (no hard feelings). El nuevo proceder me ha salido bastante caro, recién tuve un distanciamiento con una compañera muy importante, y apenas hace dos meses tuve un pleito fuerte con otra gran amiga. En resumidas cuentas, este proceso me ha exigido romperme un poco y despedirme de una manera que no comprendo de personas muy amadas. 

El punto es, me gustaría aclarar, que tales pleitos y otros desencuentros que sumar a la lista pero que quedarán fuera de este post, me han dejado el corazón igual de roto y llorando como niño perdido, aunque ya no diga nada, aunque haya aprendido (o haga el intento) por irme sin azotar las puertas, bajito como que nada pasa y que todo estará bien, como siempre.




sábado, 26 de noviembre de 2016

Aquarius

Les voy a contar del día que casi me suelto aplaudiendo al terminar una película, por primera vez en treinta años. Aquarius (Kleber Mendoça Filho, 2016) es el tipo de película en la que me gustaría vivir, me hizo sentir implicada y puso enfrente varias consideraciones sobre lo que mi juicio implica crecer sin miedo. En primer lugar me parece un film que toma como temas prioritarios la imaginación, el cuerpo y el espacio de las mujeres. Metáfora hogar/ cuerpo. Metáfora de “una parte del cuerpo que falta como simbolismo de la pareja que ha muerto”(1), o misma falta que ocasiona el surgimiento de un deseo, si fuese el caso de visualizar este concepto implicado en la teoría lacaniana. Se trata de una película que visualiza a las mujeres ya sea en grupo o inmersas en un universo autónomo y dignamente solitario. Representa los efectos de arraigarse, hacer territorio y delimitar una identidad resuelta en lo familiar y afectivo. Propone al auto-cuidado como statement donde la imaginación y la música ocupan lugares privilegiados. Es una película de mujeres que acceden a su vida sexual sin importar su edad, y sobre este tema fui muy feliz de ver que el director recrea el lenguaje de la adultez, o mal llamada tercera edad, en un contexto (profundamente patriarcal) donde las mujeres son confinadas como objetos sexuales perecederos antes de cumplir veintitantos años, incluso menos. “Los hombres no figuran en la toma de decisiones de las mujeres en la narrativa de este film” (2), y este valor cinematográfico nos ha parecido más que sensato y más que bello.




1. Comentario de E. Discutir esta película con él fue delicioso.
2. Ídem

miércoles, 16 de noviembre de 2016

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Este amor
es un lienzo
en blanco

para escribir
amor

para pensarte
amor

y contradecirnos
y tocarnos
en otoño

mientras llueve








domingo, 11 de septiembre de 2016

Sound is the place

Le declaré al psicoanalista que la presencia de e. en mi vida se traduce a la sensación de que todo está bellamente fuera de lugar. Tierno y torcido. Estos días de querernos se acomodan entre fiestas de techno y paseos breves fuera de ciudad monstruo. Pienso que sus canciones son lo máximo, pienso en lo mal que escribo cuando quiero hablar de él. Incluso pienso ¿encontraría a la Maga? 

Somatizamos, estamos locos y no lavamos los trastes. Las mañanas de domingo se agotan en abrazarnos sin que el sol nos pegue en la cara, las ventanas se abren después del medio día; nos quedamos en cama para declarar que el mundo y sus instituciones se pueden ir a la mierda. Hemos hablado de todo, hemos hablado más de diez horas seguidas sobre nuestros miedos y traumas. No sé si tantas conversaciones tan largas deterioren nuestra situación mental. Hoy constaté que hablamos sin dirigirnos la palabra, de regreso a su casa le he dado un bote de agua de nuez expresando telepáticamente: fíjate que hoy la ciudad está casi hermosa, a lo que él respondió por telepatía dando un sorbo del vaso de unicel: podría ahora mismo dinamitarla para ti. 

Solemos sumergirnos más profundo cada vez en el otro, solemos bucear en lo más azul pero más oscuro de nuestra existencia y venir a la superficie, siempre clara y fresca, para mirarnos entre deseo y asombro. Seguimos bailando The Past is a Grotesque Animal y nos apartamos del mundo, repletos de mezcal, un poco extraviados. Decidí confesarle a e. que siempre espero ser su favorita, compañera favorita de romper madrugadas o compañera favorita de asaltar museos o compañera favorita de fumar en las azoteas o compañera favorita de baile. Dijo que sí.

Los árboles se agitaban con dulzura y yo tenía las piernas heladas. Más tarde cruzamos nuestros mares, caíamos como lluvia y toda la tierra del planeta volvía a su tibia humedad. Aquel lugar era el más hermoso del mundo, cuanto más salvaje y eléctrico, era perfecto. Estábamos por completo solos, quedaban la consola y las canciones de Mecano.




lunes, 8 de agosto de 2016

El asunto del doble galope

Es así que ahora salimos a buscarnos tras el café de la mañana y el dolor se queda amontonado con la ropa sin doblar y la ira debajo del colchón deslavada por el sudor de noches y noches. Pides el ascensor con tu siempre aire de playa en la frente y nariz. Recojo el bolso y la bufanda recién estampada de sueños cumplidos. Nos vamos. Ahora sé que puedo replegarme a doblar papelitos, a inventarnos mañanas, a pensarte de tres veces a veinte, mientras recuerdo tu respiración de acordeón y la fotografía de Muybridge que cuelga de tu pecho; los cuerpos tendidos a la espera del fin del mundo, a la espera de la lluvia de las 16:43, un estado del tiempo terco y mojado que me alcanza solo para verte y verte.


martes, 19 de julio de 2016

Buscar

Deseo, dónde estás, quiero salir a buscarte. No eres ya los hombres que amo, el trabajo al que acudo, no eres los muros de mi casa. No eres mi letanía de tristezas y mentiras, ni la inercia a la que cada día despierto para seguir dirigiendo una orquesta de imprudencias. A veces pienso que eres como esa muñeca que olvidé en el parque del pueblo hace mucho tiempo y que al regresar había desaparecido. Entonces sabrás que desde entonces lloro inconsolable. O que eres ese instante en el que me supe bailando a solas en el teatro de la escuela, aquel otro en el que caminaba con frío la montaña para piscar frijol. Debo acudirte pronto e imagino que así la vida recuperará un poco su tesón y su alegría.