domingo, 11 de septiembre de 2016

Sound is the place

Le declaré al psicoanalista que la presencia de e. en mi vida se traduce a la sensación de que todo está bellamente fuera de lugar. Tierno y torcido. Estos días de querernos se acomodan entre fiestas de techno y paseos breves fuera de ciudad monstruo. Pienso que sus canciones son lo máximo, pienso en lo mal que escribo cuando quiero hablar de él. Incluso pienso ¿encontraría a la Maga? 

Somatizamos, estamos locos y no lavamos los trastes. Las mañanas de domingo se agotan en abrazarnos sin que el sol nos pegue en la cara, las ventanas se abren después del medio día; nos quedamos en cama para declarar que el mundo y sus instituciones se pueden ir a la mierda. Hemos hablado de todo, hemos hablado más de diez horas seguidas sobre nuestros miedos y traumas. No sé si tantas conversaciones tan largas deterioren nuestra situación mental. Hoy constaté que hablamos sin dirigirnos la palabra, de regreso a su casa le he dado un bote de agua de nuez expresando telepáticamente: fíjate que hoy la ciudad está casi hermosa, a lo que él respondió por telepatía dando un sorbo del vaso de unicel: podría ahora mismo dinamitarla para ti. 

Solemos sumergirnos más profundo cada vez en el otro, solemos bucear en lo más azul pero más oscuro de nuestra existencia y venir a la superficie, siempre clara y fresca, para mirarnos entre deseo y asombro. Seguimos bailando The Past is a Grotesque Animal y nos apartamos del mundo, repletos de mezcal, un poco extraviados. Decidí confesarle a e. que siempre espero ser su favorita, compañera favorita de romper madrugadas o compañera favorita de asaltar museos o compañera favorita de fumar en las azoteas o compañera favorita de baile. Dijo que sí.

Los árboles se agitaban con dulzura y yo tenía las piernas heladas. Más tarde cruzamos nuestros mares, caíamos como lluvia y toda la tierra del planeta volvía a su tibia humedad. Aquel lugar era el más hermoso del mundo, cuanto más salvaje y eléctrico, era perfecto. Estábamos por completo solos, quedaban la consola y las canciones de Mecano.




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